Cosas de Bomberos

 

Se fue un hombre bueno que ayudó a mucha gente.

 

Algún congreso de la UGT en mayo de 1990

Ángel Hernández Moreno, 1938-2014. Algún congreso de la UGT en mayo de 1990

El día 5 de junio de 2014 falleció Ángel Hernández Moreno, mi padre. Madrileño de nacimiento y chiclanero de adopción, emigrante retornado de Alemania, país que le dio un trabajo digno, fijo, bien remunerado y amplios derechos sociales. Condiciones estas que no encontró en su regreso a España y por tanto militó en la UGT llegando a ser secretario general de su sector (comarca del litoral). Durante su tiempo de militancia se codeo con jerifaltes pesoistas y ugeteros, a algunos de estos aun hoy los podéis ver en las televisiones, sobre todo en la pública andaluza. Mi padre jamás militó ni tuvo el carnet de ningún partido político: “…un sindicalista no puede militar en un partido o cuando este ostente el poder verá comprometida su palabra…” (esto no se lo perdonarían nunca), no obstante era simpatizante del PSOE en la convicción que este representaba los valores fundacionales del partido SOCIALISTA Y OBRERO, desgraciadamente hemos visto como no es así y este partido se ha reconvertido en un apéndice de la derecha que rinde pleitesía al capital por mero egoísmo de los responsables de su estructura.

Tanto unos como otros cuando estaba próxima su jubilación lo dejaron tirado teniendo que prejubilarse y perder el 45% de su pensión. A UN COMPAÑERO OBRERO, LUCHADOR Y HONESTO NO SE LE DEJA TIRADO CON 60 AÑOS SABIENDO QUE ESTÁ PROSCRITO POR EL SECTOR EMPRESARIAL POR RECLAMAR SIMPLEMENTE QUE SE CUMPLAN LOS CONVENIOS, QUE LOS TRABAJADORES TENGAN LO QUE LES CORRESPONDE Y NO VENDERSE JAMÁS, al aparato de la UGT o del PSOE no le hubiera costado nada aguantarlo en la estructura esos 5 años, máxime cuando yo mismo podía ver (se podría decir que me he criado en la casa del pueblo de Chiclana, binomio ugepsoista) como se repartían favores los unos y los otros, cuñados, primos, hijos, hijas, nueras, suegras, nueros, suegros, sobrinos, sobrinas etc., etc., si, a la hora de negociar favores por puros intereses mercantiles y monetarios así como el reparto de poderes no había coto, pero para ayudar a un compañero que lo estaba pasando mal “no podemos hacer nada”.

Yo mismo visité en su momento a sus “compañeros” de su sector y me avergüenzo solo de recordarlo, me sentí como cuando iba a pedir trabajo a las obras y el encargado te daba vaselina. A sabiendas que mi padre se quedaría con el mínimo de pensión NO LO AUXILIARON, NO MOVIERON UN DEDO, su sindicato, sus compañeros, por los que había luchado y sufrido durante todos estos años lo dejaron caer.

No estoy diciendo nada que no sepa nadie, ahora los sindicatos son perros del poder y solo se defienden a si mismos, en la mayoría de las empresas las juntas de personal están compradas y solo velan por los intereses de los empresarios… hasta en la pública se está viviendo este esperpento. Todo esto queda rubricado por los casos de corrupción que estamos conociendo ahora pero que se han fraguado durante las 3 o 4 últimas décadas.

Mi padre deja un gran legado, FIRMES CONVICCIONES TRASMITIDAS A SUS HIJOS, como bienes materiales solo la casa que construyó junto con mi tío en los años 70, hoy rebuscando entre sus papeles he encontrado el proyecto… si, el proyecto y los permisos, lo que demuestra que estos supuestos socialistas han acabado haciendo las cosas peor incluso que la propia dictadura.

A mi padre le hubiera sido muy sencillo subirse al carro del PSOE en los años 80, más de un alcalde le pasó la mano por la espalda a la vez que le decía algo así “…no denuncie usted a mis empresas…“, supongo que se referían a la de sus amigachos, a lo que mi padre respondía “…que sus empresas cumplan los convenios…“, el no lo decía con acritud, lo decía con naturalidad y convicción, no tenía dobleces ni mala fe.

Papa fuiste un hombre bueno que ayudaste a muchas personas, la mejor manera que tenemos de honrar tu memoria es luchar por los derechos que nos conseguiste tu y otros miles como tu, no dejar que esta horda de supuestos políticos y supuestos sindicalistas vendan este “estado del bienestar” al mejor postor por intereses propios.

¡GRACIAS PAPÁ!